Historia

Una línea específica une esos valores


Los recuerdos a menudo son en blanco y negro, pero las emociones que conllevan siempre son en color. Son emociones eternas y se alimentan día tras día. La pasión, el deseo de crear, la ambición de destacarse y de dejar huellas preciosas detrás si. Ese es el alma de nuestras joyas.

Todo empezó en la lejana tierra de Brasil. Francesco Villa, el abuelo materno de Mirco comerciaba con piedras preciosas entre Sudamérica y Valenza. A principios del siglo XX, su hija Celia se casó con Emilio Visconti, que en aquel entonces ya era un famoso engarzador. La pasión, el conocimiento y la experiencia de dos generaciones se fueron transmitiendo a Mirco que supo unir al amor por las joyas un deseo irrefrenable de conocer mundo, más cerca o más lejos, de innovar y de crecer.

1870

En ese mismo año en Via Roma, en pleno corazón histórico de Valenza, Mirco Visconti fundó la empresa que hoy en día sigue llevando su nombre. El primer catálogo de joyas Visconti fue el muestrario técnico que se utilizaba en el laboratorio. Lo había ilustrado a mano el mismo Emilio. Con ese catálogo y las joyas dentro de una maleta de cartón y, sobre todo, con una energía que en seguida marcó la diferencia en la Valenza de aquella época, Mirco Visconti se dio a conocer en gran parte de Italia. Viajaba él mismo, mientras su mujer Angela se dedicaba a la administración de la empresa.

1947

La empresa se mudó a unos locales más grandes, en Via Carlo Noè 24. Mirco Visconti llegó a recorrer muchos kilómetros en su inseparable Giardinetta. Cuánto camino recorrió, con la fuerza de quien quiere conquistar el mundo y la satisfacción de quien logra resultados. No es una casualidad que fuera uno de los primeros comerciantes de Valenza en comprar brillantes directamente en la Bolsa Intencional de Anveres. Para saber, comprender y mejorar. Hasta descubrir que al fin y al cabo el mundo no es tan grande: un paso tras otro, con los pies bien plantados en la tierra, se puede llegar a cualquier sitio.

1956

Enrico Liparota entra en la empresa; en 1980 también entra Cosetta Visconti, la hija de Mirco. En 1987 el timón de la sociedad pasa a Enrico y a Cosetta. Una nueva mentalidad empresarial permite dar un nuevo y gran salto de calidad. Estilo basado en la tradición familiar: sólida formación, gran conocimiento del oficio y el espíritu innovador. Añadiendo la competencia y energía necesarias para moverse con éxito en el nuevo panorama de mercado.

1979

Inauguración de la sede actual. Se empezó a construir en 1995, con la perspectiva de un nuevo e importante desarrollo de la empresa. La empresa Mirco Visconti crece y se expande cada vez más en todo el territorio nacional, pero sin perder de vista la filosofía de siempre: la búsqueda ininterrumpida de la excelencia. Hay mucho más que una empresa de prestigio en el edificio de Viale Santuario 3. Ahí se encuentra el corazón de una familia que nunca ha perdido la confianza en su proyecto. Es el símbolo de una historia llena de éxitos y de un estilo empresarial que sienta cimientos sólidos, trabaja e impone siempre bases nuevas para seguir creciendo y haciendo posible cualquier empresa. Porque los sueños solo tienen sentido si se transforman en realidad.

2001

Mirco Visconti S.p.a. sigue progresando La construcción del nuevo edificio adyacente a los locales de Viale Santuario ofrecerá un nuevo espacio para valorizar todo el negocio, desde los laboratorios hasta el departamento de administración. Pero sobre todo es una señal evidente del deseo de crecer que siempre ha impulsado a la empresa. Un nuevo importante paso para el futuro.

2010

Termina la ampliación de las instalaciones de Viale Santuario duplicando el espacio del área comercial, productiva así como de los talleres. Creciendo con una visión que apunta muy lejos, en el espacio y en el tiempo, haciendo camino paso a paso y creando cada día una base sólida para seguir caminando al día siguiente. El pasado y el presente se funden en una dimensión que encarna la más alta y auténtica joyería de Valenza. El futuro no va a ser una simple consecuencia sino, de nuevo, una trayectoria que se construye con pasión.

2013

Hay una gran marca que alumbra la calle

El mayor desafío es respetar nuestras tradiciones, sin renunciar a la innovación. Mantener las características de siempre, incluso cuando se crece e incluso cuando los tiempos cambian. Nuestra empresa realiza todo eso cada día continuando el sueño y la ambición de sus fundadores. Nos mueve y nos une la pasión, el amor por la belleza y por el valor. Así ha sido entre Emilio y Mirco, y entre Mirco, Enrico y Cosetta. Y desde ahora también entre Enrico, Luca y Michela, sus dos hijos mayores, que han recogido la antorcha de una empresa que echa sus raíces en la tradición de la más noble joyería de Valenza. Demostrando la misma pasión y el mismo cariño por el trabajo y la calidad que siempre ha inspirado a nuestra familia.

Hoy